Alvarado, joya veracruzana

El Palacio Municipal se yergue majestuoso sobre la Plaza de Armas, los detalles de su fachada y colorido lo dotan de una belleza única.

El Palacio Municipal se yergue majestuoso sobre la Plaza de Armas, los detalles de su fachada y colorido lo dotan de una belleza única.

Los nativos de la cuenca del Papaloapan llamaban “Atlizintla”,  cuyo significado es “Junto al agua abundante”, a la zona que ahora ocupa el Municipio de Alvarado, llamado así en honor a Pedro de Alvarado, quien llegó en 1518.

Antes que los españoles arribaran, diversos grupos indígenas habitaron en éste poblado, incluso hay un muro artificial paralelo a  la laguna. Los habitantes lo conocen como “El cerro de las conchas”, está formado de arcilla y valvas de ostión, y prueba el paso de los grupos indígenas por ésta comunidad.

Los españoles que fueron llegando desde 1568 a esa zona estuvieron dedicados principalmente a la pesca y a la arriería, actualmente también se define como un municipio ampliamente agricultor por contar con el cultivo y cosecha de la caña de azúcar, maíz, piña, sandía, mango, frijol y coco. Además la pesca y la producción del ganado vacuno son actividades económicas con mucho impulso dentro del municipio.

Los registros muestran que, como todos los puertos del Golfo de México, Alvarado fue víctima de ataques piratas; uno se produjo en el año de 1667. Al ser éste puerto un fondeadero considerable para las fragatas y barcos que llegaban desde La Habana, Cartagena de Indias, Campeche, Tabasco y Coatzacoalcos, comienza el contrabando de mercaderías, botijas de vino y esclavos negros. Esto fue suficiente para que en Alvarado se pudieran recibir hispanos, convirtiéndose en cabecera de partido, tomando bajo su jurisdicción a Tlacotalpan. Esto no cambió sino hasta 1769, año en que Tlacotalpan readquirió su autonomía.

Entre algunos de los atractivos turísticos de Alvarado se encuentran bellas playas como: “La Cava”, “Las Escolleras”, “Playa Azul”, “El Conchal”, entre otras. Además para practicar la navegación cuenta con la laguna de Alvarado, aunque si desean áreas vírgenes para poder practicar el ecoturismo la desembocadura de los ríos Papaloapan, Río Blanco y Limón son las opciones ideales.

Si visita Alvarado no olvide conocer la  Iglesia de San Cristóbal, la cual  fue consumida por las llamas en un incendio, pues su estructura era de madera con techo de palma.  Muchos de los objetos que se encontraban en el templo se salvaron del siniestro, entre ellos la reliquia de Nuestra Señora del Rosario. A pesar de los cambios al inmueble, por su antigüedad el púlpito ha sido restaurado pues por su belleza muchos lo consideran una joya de arte.

El presidente Benito Juárez hizo un reconocimiento al heroísmo de Alvarado, elevando este puerto a la categoría de Puerto de Altura en 1867, ya que en 1860 los  alvaradeños tripularon las  lanchas cañoneras  “Hidalgo”, “Morelos”, “Bravo”, “Mina”, “Galeana” y “Santa María” y frustraron el intento deMiguel Miramón de tomar el Puerto de Veracruz.

Durante el Porfiriato, el gobernador del Estado, don Luis Mier y Terán  mandó construir, en las afueras de la ciudad, una casa muy grande en forma de U con el frente hacia el sur;  quiso destinarla para que sirviera como hospital y, con su patio amplísimo, ocupaba más de las dos terceras partes de la cuadra. No fue sino hasta el 2 de agosto de 1907 que fue inaugurado, sirviendo de domicilio a dos escuelas: la “Benito Juárez”, para niños, y la “Josefa Ortiz de Domínguez”, para niñas.

Aproveche los distintos atractivos turísticos y gastronómicos que Alvarado ofrece, pues la ciudad se encuentra muy cerca de la zona metropolitana de Veracruz, por lo que es la opción ideal para visitar en familia un fin de semana.

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