Un viejo militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD) tiene lista la consigna que ha ensayado con sus huestes, unas señoras gritonas de Iztapalapa. La consigna fue grito de guerra en la crispación esperanzada en 1988 y se dirigía a Cuauhtémoc Cárdenas: ¡Ya llegó, ya está aquí, el que va a chingar al PRI!

El grito ya no toma las calles sino un patio del Instituto Nacional Electoral (INE), y el destinatario es Ricardo Anaya, el joven panista de carrera meteórica, bueno para los duelos verbales y mejor aún para pisotear los cráneos que deja en el camino.

Share this...
A %d blogueros les gusta esto: