Aunque el secretario de Turismo, Harry Grappa Guzmán, aseguró que la Cumbre Tajín también tendrá un recorte en su presupuesto, pero que eso no impactaría en la calidad del evento, ya hay temor entre la comunidad totonaca y el comercio local, pues a ellos les impactará más la reducción presupuestal.

El periódico La Jornada reveló que en enero de este año se despidió parte del personal que laboraba en el parque temático Takilhsukut, sede del festival Cumbre Tajín, y hubo recontratación por parte de una empresa privada, con lo que perdieron antigüedad en el empleo, así como prestaciones.

Indígenas totonacas y personal del parque temético revelaron a La Jornada que con estos nuevos recortes anunciados por el titular de la Secretaría de Turismo estatal, igual que como ocurrió en la edición de este año, talleristas y alfareros podrían ser los más perjudicados.

Los indígenas advirtieron que los más afectados serían los artistas locales, primeros sacrificados para poder mantener el nivel internacional que nada tienen que ver con el reconocimiento de la cultura totonaca.

Incluso señalaron que ellos han enfrentado recortes presupuestales desde la onceava edición de La Cumbre Tajín. Explicaron que en 1999, durante el primer festival, a cada danzante le pagaban 600 pesos por cada vuelo, pero esto cambió en 2010, cuando les redujeron el pago por vuelo por persona a sólo 300 pesos, de los cuales, 50 deben entregar al Consejo de Voladores.

Además podría reducirse la participación de indígenas de otras regiones del País, pues el gobierno estatal buscará reducir el gasto por pago a hoteles y comidas.

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