En México el SAT ha implementado filtros para detectar el posible lavado de dinero y los comercios tienen la obligación de emitir el aviso al Sistema de Administración Tributaria, dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

De acuerdo con una investigación de el periódico El Universal, este programa de alertas han permitido detectar que cada vez es más común que las alertas por posible lavado de dinero provengan de operaciones realizadas con tarjeta de crédito.
Se estima que cada 15 minutos se detecta un caso como éste que podría estar contribuyendo al lavado de dinero.

Desde el 1 de septiembre de 2013, cuando entró en vigor el reglamento de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, hasta el 31 de mayo de 2015, la también llamada Ley Antilavado ocasionó que empresas y particulares enviaran 55 mil 117 “avisos con alerta” para reportar la realización de diversas transacciones sospechosas, de acuerdo con información obtenida por este medio vía la Ley de Transparencia.

Estos “avisos con alerta” los envían los sectores regulados por dicha ley cuando al momento de realizar una operación o transacción el vendedor tiene información adicional, “basada en hechos o indicios”, de la que se pudiera presumir que los recursos provienen o están destinados a favorecer o prestar ayudar a la comisión de delitos con recursos de procedencia ilícita.

De acuerdo con estadísticas del SAT, la mayoría de estas notificaciones se generaron por el uso de tarjetas de servicio y de prepago, así como por tarjetas de crédito emitidas por entidades no financieras, como las que brindan las tiendas departamentales. En este rubro se han enviado cerca de 30 mil alertas a la autoridad hacendaria, porque “se observa que el cliente o usuario realiza operaciones de carga o recarga por montos por arriba del umbral de identificación utilizando diversas tarjetas”.

Las tarjetas prepagadas son aquellas en las que se dispone de una suma de dinero que después se puede utilizar para pagar productos y servicios; se pueden recargar por Internet o a través de algunos establecimientos afiliados.

Share this...
A %d blogueros les gusta esto: